psicoterapia

 

De forma muy general, se puede decir que la psicoterapia es un tratamiento psicologico orientado a ayudar a la persona que tiene algun problema de índole emocional que le dificulta vivir de manera satisfactoria consigo misma y con los demás. Abarca un amplio espectro: desde lo netamente emocional, pasando por lo conductual y lo corporal.

Sirve para que la persona tenga una ayuda que le permita focalizar con claridad el problema, encontrar nuevas maneras de abordarlo y solucionarlo y fundamentalmente, para sentirse acompañado durante ese proceso que suele ser doloroso

terapia de pareja

pendent

          

   

  

          

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

solo para hombres

Educados en un sistema patrialcal y enseñados para ocuparnos de lo externo, del funcionamiento del mundo y de las cosas, pero no de las emociones y los afectos…
¿Donde estamos los hombres de hoy…? 

La respuesta más simple podria ser que estamos sumergidos debajo de roles, exigencias y mandatos que nos inmobilizan, nos bloquean emocionalmente, paralizan nuestros impulsos más genuinos y auténticos y postergan la potencialización de nuestras posibilidades.
No tenemos una falta de sensibilidad o de capacidad para la interioridad, más bien no hemos aprendido maneras de expresarlas y comunicarlas.

Propongo un recorrido por cuestiones generales como pueden ser: nuestras actitudes hacia el trabajo, el éxito, el fracaso, los hijos, las mujeres, los otros hombres, los padres, el cuerpo, la sexualidad, la comunidad… Se trata de ir descubriendo, mediante una exploración en grupo, los aspectos comunes.

La exploración grupal transcurre en el territorio de lo masculino, no intenta inventar nada, más bien pasar de fondo a figura aquellas características propias de cada uno que, al ser por la presencia de exigencias sostenidas desde fuera de nuestras necesidades y posibilidades, han acabado por empobrecer nuestras vidas.

Así pues, la propuesta de exploración està encaminada hacia el reconocimiento y la integración de las propias posibilidades presentes y las potencialidades postergadas, para estar en contacto con lo que uno es y no con lo que se supone que “tendría que ser”. Cada uno podrà comprovar que hay maneras diferentes de expresar lo que se creía propio y desde aquí, aceptar la diferencia…

Provant imatge

10431Mauris eros tortor, ornare in, vulputate mollis, semper vitae, nunc. Quisque non massa. Duis in quam. Curabitur tortor est, rhoncus in, sollicitudin sed, consequat in, est. Nullam feugiat vehicula magna. Maecenas et libero. Nunc sit amet dolor. Proin nec tortor. Donec ac sem. Sed rutrum magna ut nisi.

Sed vitae ante vel pede facilisis pulvinar. Nulla at nibh. Etiam nunc mauris, egestas at, lacinia sit amet, luctus quis, purus. Morbi sem. In sapien. Donec a augue in mi accumsan tincidunt. Donec porta nulla vitae lectus. Sed dictum tempus diam. Nam iaculis pede ac pede. Cras eget ante. Sed sit amet odio. Fusce tortor diam, consequat id, fringilla nec, viverra in, sem. Donec et erat at neque molestie blandit.

Maecenas nulla velit, convallis non, congue quis, venenatis a, enim. Sed nec purus et urna vulputate euismod. Suspendisse potenti. In ut metus. Duis volutpat sem. Duis id risus. Etiam quis arcu non ligula congue rutrum. Sed eget nunc a nisl faucibus ornare. Vivamus ac neque a leo sollicitudin pharetra. Duis sapien pede, suscipit at, adipiscing id, tempor volutpat, nulla. Aenean erat ante, mollis vitae, ornare vel, lacinia eget, tellus. Aenean vehicula. Sed ultrices lacus elementum velit. Phasellus venenatis, nibh a aliquet rhoncus, erat pede placerat velit, id convallis diam tortor in nisi. Fusce vitae pede. In cursus aliquet erat. Donec lorem est, placerat id, rutrum sit amet, molestie et, nisl. Vivamus mauris.

suenosMauris eros tortor, ornare in, vulputate mollis, semper vitae, nunc. Quisque non massa. Duis in quam. Curabitur tortor est, rhoncus in, sollicitudin sed, consequat in, est. Nullam feugiat vehicula magna. Maecenas et libero. Nunc sit amet dolor. Proin nec tortor. Donec ac sem. Sed rutrum magna ut nisi.

Sed vitae ante vel pede facilisis pulvinar. Nulla at nibh. Etiam nunc mauris, egestas at, lacinia sit amet, luctus quis, purus. Morbi sem. In sapien. Donec a augue in mi accumsan tincidunt. Donec porta nulla vitae lectus. Sed dictum tempus diam. Nam iaculis pede ac pede. Cras eget ante. Sed sit amet odio. Fusce tortor diam, consequat id, fringilla nec, viverra in, sem. Donec et erat at neque molestie blandit.

Maecenas nulla velit, convallis non, congue quis, venenatis a, enim. Sed nec purus et urna vulputate euismod. Suspendisse potenti. In ut metus. Duis volutpat sem. Duis id risus. Etiam quis arcu non ligula congue rutrum. Sed eget nunc a nisl faucibus ornare. Vivamus ac neque a leo sollicitudin pharetra. Duis sapien pede, suscipit at, adipiscing id, tempor volutpat, nulla. Aenean erat ante, mollis vitae, ornare vel, lacinia eget, tellus. Aenean vehicula. Sed ultrices lacus elementum velit. Phasellus venenatis, nibh a aliquet rhoncus, erat pede placerat velit, id convallis diam tortor in nisi. Fusce vitae pede. In cursus aliquet erat. Donec lorem est, placerat id, rutrum sit amet, molestie et, nisl. Vivamus mauris.

formas de perversión de la rabia y agresión

 antecedentes

Se puede decir de la rabia que es una respuesta humana universal en la que la persona es consciente de estar o sentirse en un estado “no placentero”. Es con mucha frecuencia una respuesta a la frustración. Fácilmente se convierte en la más dañina y perversa en sentimientos y respuestas y un alto porcentaje de gente encuentra difícil el manejarla.

La capacidad de enrabiarse y de responder de alguna manera a dicho sentimiento, se encuentra en nosotros desde el nacimiento. Hemos nacido con el potencial de sentir y expresar rabia. Ahora bien, lo que nos hace enrabiar, la forma en que nos sentimos y lo que hacemos cuando estamos enrabiados, no es igual en todos nosotros y depende de la experiencia, la vivencia, el aprendizaje de cada cual.

En muchos de nosotros aparece el miedo de sentir, de expresar sentimientos y miedo de que otras personas “tengan sentimientos hacia nosotros”, sobretodo si el sentimiento es de rabia.

Muchos de nosotros estamos lisiados emocionalmente y sólo podemos permitir que afloren los sentimientos aceptados, no sin mucho cuidado y constricción. La amplitud potencial de los sentimientos es pobre; las expresiones emocionales resultan muy superficiales o inapropiadas. Esto se hace especialmente patente en la muestra de población observada; con problemas de drogodependencia.

Son personas que han sido (y son, en muchos casos) habitantes de ambientes emocionales “enfermos”. Este es un medio ambiente en que, frecuentemente, se siente de una manera pero se actúa de otra. Existe una carencia para expresar los sentimientos directa y honestamente. Es un ambiente en el que suele existir una seria escasez de sentimientos fuertes, hasta llegar, a menudo, a un vacío emocional. Fuertes respuestas emocionales, que parecen apropiadas, son realmente superficiales; explosiones manipulativas histéricas. Esto sirve para confundir y pervertir los sentimientos verdaderos. De repente la histeria puede darle cabida a la inhibición y aún paralizar más la verdadera expresión emocional. Los pequeños problemas desencadenan en grandes discusiones y los importantes no tienen ninguna manifestación. Esto sucede especialmente con la rabia y, muchas veces, da lugar a la ausencia de cabreo y a la subsecuente mutilación de esta, entiendo que importante, área emocional.

Efectivamente empiezan a intuirse el tipo de introyectos que la persona se tragó: “Está bien que yo me cabré, pero tu no”, “Por qué no puedes ser como yo –nunca me cabreo y cuando lo hago no lo demuestro. Lo que hago es ponerme serio y retirar mi atención y afecto de ti”, “Si te cabreas sabré que no me quieres”, “Los niños buenos no se cabrean”, “Si te cabreas no te van a querer”, “Si continuas cabreándote te meterás en serios problemas”…   

Parece que en el mensaje original se da lo que se conoce como actitud de doble ligadura: “No te lo guardes –no soporto que lo hagas– ¡déjalo salir! Pero cuando le des salida, te castigaré por irrespetuoso”. Este mal-si-lo-haces, mal-si-no, es lo que provoca el conflicto, gran ansiedad, problemas serios de rabia y parálisis emocional.

 

formas de pervertir la rabia 

Las diferentes formas de pervertir la rabia, entendido como las maneras de falsear la emoción, proporcionan una reserva de fondo emocional negativo que va “envenenando” nuestro sistema y conduce a toda clase de síntomas.

Una de las formas más comunes de pervertir la rabia con la que me encuentro es el intento de sofocarla. Observo dos maneras principales de disminución del sentimiento y las respuestas potenciales como forma de deshacerse de eso.

En la primera forma la persona ni tan solo se da cuenta de que esta cabreada. Es una manera automática e inconsciente que mantiene a la persona engañada en su sentir. Parece estar diseñada para poder mantener a la persona libre de cualquier amenaza a su supuesto status o imagen de falta de cabreo; y así mantener el lugar de “niño/a bueno/a”. Frases típicas de esta forma son: “Yo nunca me enfado”, “Claro que me doy cuenta de lo que hace el otro, pero a mí no me afecta”, “No me preocupa en lo más mínimo”… En ocasiones la persona tiene incluso dificultades para nombrar la rabia.

La otra manera de disminuir la rabia sucede de manera consciente. La persona se da cuenta de que está cabreada e incluso tiene el impulso de responder airadamente pero decide reprimirlo y parece tener un interés especial en no sentir o demostrar su rabia. Pone todo el esfuerzo en no cabrearse y si no lo puede evitar se muestra mínimamente cabreado. Esta manera permite, por lo menos, darse cuenta de lo que siente aunque después haga todo lo posible para mantener la rabia a un lado. Algunas frases típicas de esta forma son: “Estoy cabreado pero me controlo e intento olvidar”, “Una ducha de agua fría y se me pasa”, “Me doy un paseo y se me olvida”, “¿Yo enfadarme? ¡No! Me río de eso”…

Otra forma de perversión de la rabia muy frecuente, también, es la que he querido denominar como “eso para luego más adelante”. Esta forma funciona sobre el principio de que si uno retarda la rabia lo suficiente, esta desaparece. Las personas que funcionan con este mecanismo retardan el sentimiento de rabia y su expresión ya sea consciente o inconscientemente y suelen tener una tendencia a posponer sus problemas, conflictos, decisiones, responsabilidades. Cree que si no desaparece la rabia, por lo menos se le presentará la oportunidad cuando sea más seguro el sentir, expresar o actuar. Estas suelen ser el tipo de personas que se van cargando, cargando… hasta el punto de explosión y de esta manera cada vez se van sintiendo más incapaces de manejar sus sentimientos de rabia. Frases típicas de esta forma podrían ser: “Si él estuviera aquí ahora, le diría lo que realmente pienso”, ¿Por qué no lo pensé antes?”, “Decidiré que decir, o hacer, cuando nos hayamos calmado”, “Tengo que aprender a decirlo desde la tranquilidad, asertivamente” (esta última es mi favorita, por la gracia que me hace cuando la oigo decir).

La deflexión es otra forma muy común de pervertir la rabia. Esta consiste en desviar la rabia de la dirección con la que estamos cabreados hacia otra dirección más segura o menos amenazante. Suelen ser personas que acumulan y cuando sucede la descarga, si es que sucede, parece que se descarguen de toda la rabia de su vida.

Otros, por el contrario, utilizan como forma favorita de perversión la retroflexión, dirigiendo la rabia hacia ellos mismos y cargándose de autorresentimiento o sufriendo depresiones. Son mecanismos, a mi entender, muy destructivos en los cuales el intento principal es el de dirigir la rabia en la dirección menos amenazante.

Frecuente es encontrarse con la racionalización, como otra forma de perversión. Se siente rabia pero se diluye inmediatamente en un intento por anularla. Son personas que utilizan cualquier forma de racionalización intelectual y todo el esfuerzo se concentra en probar a los demás y a sí mismo, que no está cabreado. Frases típicas de este modo son: “La gente civilizada no se enfada, la cabeza es la que controla”, “Me pongo ha hacer otra cosa y la rabia desaparece”, “No grites, que se va ha enterar todo el mundo”, “¿Quién está enfadado?… yo no”, “Parece que estoy enfadado, pero no es verdad”…

En estas personas se observa una tendencia a mantener como sea la imagen de “niño bueno” capaz de perdonarlo todo.

La utilización de las diferentes formas de perversión casi nunca suele ser exclusiva, es decir, siempre hay una combinación de ellas. La persona no utiliza una sola forma, las combina y en esta combinación aparece otra forma que, bajo mi punto de vista es la más “enferma”, la indiferencia. La indiferencia no afecta solo al sentimiento de rabia sino que suele afectar a todo el sistema emocional. El ignorar es como un separarse de uno mismo, una manera de congelar la emoción, eliminarla, y al ser eliminada somos destructivos con nosotros mismos. La emoción impulsa a la acción y sin ella no hay relación con lo cual con la indiferencia estamos eliminando también la relación, hacia adentro y hacia fuera, conmigo y con el mundo.

 

acerca de la agresión  

Frederick S. Perls dice acerca de la agresión: ( )…la agresión tiene un doble propósito: primero, des-estructurar cualquier enemigo amenazante; y segundo, en una agresión expansible, des-estructurar la sustancia que es necesaria para el crecimiento, para hacerla asimilable…( )  Así la agresión se presenta como necesaria para la subsistencia y el crecimiento.

Sigue diciendo: ( )…encontramos agresión destructiva en la irritabilidad, en la retirada y en la autorrepresión… ( ) …el mayor obstáculo para la reorganización de la agresión es el miedo a herir o ser herido…( ) …este miedo en su mayor parte, no es más que autoengaño, porque, aunque la persona inhibe su acción o escotomiza sus deseos de herir directamente, siempre lo hace indirectamente… ( )…lo que causa el sufrimiento no es el conflicto y la agresión que nos lleva a un cierre de la situación sino que es evitar traer la lucha a un terreno abierto y a ventilar el asunto…( ) …si evitamos agredir sentiremos, en cambio, resentimiento y culpa...( ) …no es la agresión en sí la que es buena o mala, sino que es nuestro malestar o incomodidad el que provoca nuestra agresión…( ) 

Teniendo todo esto en cuenta me encuentro que la persona desarrolla innumerables formas de agredir y, sobretodo autoagredirse, en un intento, consciente o inconsciente, de restablecer cualquier situación.

En el perfil de persona escogido para realizar este trabajo (drogodependiente) la forma más evidente y autodestructiva de agresión es la anestesia de cualquier manifestación emocional de malestar a través del consumo de sustancias de una manera compulsiva hasta llegar a la adicción y la paradoja es que acaban dependiendo de la sustancia para sentir, en este caso un bienestar que no se acaba de dar ni con la sustancia ni sin ella, y viven justamente en lo que intentan evitar, un continuo estado de malestar y dependencia. En referencia a la rabia, casi la totalidad de estas personas no son conscientes de su sentimiento profundo de cabreo y confunden la rabia con falta de amor. Suelen ser personas particularmente iracundas y con altos niveles de angustia que intentan sentirse más cómodas consigo mismas pero no lo consiguen y de esta forma se perpetua el círculo vicioso.

En esta línea de autoagresión encuentro que también son personas “consumidoras de depresiones”. Manifiestan altos grados de ansiedad y a partir de esta se ocasionan innumerables síntomas de desorden emocional: depresiones, obsesiones, preocupaciones irracionales, fobias, insomnio, etc… Estos síntomas son un intento de mitigar la ansiedad pero ellos mismos son de carácter altamente destructivos y también producen ansiedad con lo cual siguen viviendo en un “circulo vicioso”.

Las depresiones pueden ser de diferentes tipos y puede ser destructiva hasta el grado de parálisis. Una depresión continua necesita de un fondo negativo que la alimente y se puede producir de dirigir la rabia contra uno mismo.

En muchísimos casos aparece la culpa también como una manera de autoagresión y fuente de la depresión.

Hasta aquí he intentado nombrar algunas de las formas de autoagresión que me parecen más significativas o importantes por lo que tienen de autodestructivas.

Pero hay otras formas que también se  hacen  muy evidentes y que tienen que ver con la agresión hacia fuera. Son formas que parecen ser más sutiles y de las cuales casi nunca la persona es consciente. Estas tienen que ver con, por ejemplo, pedir algo, después olvidar devolverlo y cuando lo hace está dañado o en malas condiciones; el insistir en hablar cuando otra persona está hablando; llegar tarde en forma habitual o olvidar una cita; entrar y salir de las reuniones grupales esté pasando lo que esté pasando; olvidar o no hacerse cargo de una responsabilidad y como consecuencia otro se tiene que hacer cargo… etc,etc…

La lista podría ser innumerable pero este tipo de agresión de carácter más sutil es el que podría llamarse la agresión cotidiana para estar en el mundo ya que es una forma sostenida que se da continuamente y pocas veces se hace explícita.

En su grado extremo la agresión se convierte en violencia que, a mi actual entender, es la explosión del fondo emocional negativo producido por la perversión de la rabia y lo entiendo como un cortocircuito en la comunicación que va más allá de la propia supervivencia en un intento neurótico de mantener el status del propio ego. De esta manera se establecen múltiples circulos viciosos que impiden muchas posibilidades de descubrir recursos.

La violencia es la antítesis de sentimientos saludables de rabia y de sus expresiones.

En muchos casos me encuentro personas que piensan que cualquier sentimiento o muestra de rabia es el equivalente de perder el control y es un incontrolable berrinche temperamental. Lo consideran como un golpe en contra de sí mismos y como algo potencialmente peligroso.

Evidentemente esto no tiene por que ser así. Considero que una persona puede cabrearse desde una forma de simple irritación hasta una de fuerte intensidad poderosa sin por ello tener que perder el control. Cuanto más conscientes sean, es decir, cuanto más cerca y en contacto estén de lo que sienten hay menos probabilidad de perder el control. La perdida de control tendría que ver principalmente con las consecuencias de la rabia pervertida e inconsciente que no tiene nada que ver con la saludable, sin importar su intensidad, de la que se puede tener una total conciencia y posesión. Cuando uno sabe lo que siente, cuando la emoción está integrada como parte propia nos podemos mantener a cargo de nosotros mismos con todo lo que somos.

Lo saludable tendría que ver con reconocer y apropiarse de los sentimientos de rabia y esto por sí solo mitiga la perversión y la acumulación de lo negativo. El reconocimiento de la rabia junto con la libertad de expresarla da la oportunidad de decidir si uno quiere o  no expresarla haciéndose cargo.

Por otra parte me encuentro también personas que justifican su rabia en un intento de encontrar justicia. Esto es muy frecuente en personas del tipo de niño/a bueno/a que empiezan a tener pequeñas incursiones en la demostración de sus cabreos.

Justicia o justificación me parecen asuntos que poco o nada tienen que ver con el asunto de la rabia. El sentir rabia y cabrearse no es correcto o incorrecto. Me parece que la persona que busca una justificación y aprobación está intentando disculpar su rabia porque no se quiere hacer cargo de ella. Si se está cabreado, se está, sin importar si el motivo es correcto o incorrecto.

 

talleres

constelaciones familiares


sábado 18 de septiembre 2010 de 10:00h a 14:00h 
viernes 24 de septiembre 2010 de 10:00h a 14:00h

coordina: 
 Carme Tuset 

 

 teatro arterapéutico

 
viernes 17 de septiembre 2010 de 20:00h a 22:00h
TALLER GRATUITO
coordina: 
 Irma Zapponi 

“dibujar con el corazón”. taller de ilustración

 image
jueves 23 de septiembre 2010 de 19:00h a 22:00h
CONFERENCIA INFORMATIVA GRATUITA
coordina: 
 Nausica 

grupos regulares/antiguo

· grupo de trabajo personal

En el trabajo en grupo se exploran las relaciones interpersonales, descubriendo qué límites nos impiden el contacto con los demás o con nosotros mismos, abriendonos a experiencias y intereses hasta el momento desconocidos. El trabajo en grupo puede ser un aporte complementario para personas en proceso terapéutico.

jueves quincenales de 19:00h a 21:00h
dirige:
Luis Palacios 

 

· grupo de atención

Grupo dirigido a personas interesadas en la práctica de la atención, con la música como catalizador del contacto con los planos  cognitivo, emocional, corporal, espiritual. La propuesta se centra en un espacio meditativo de entrenamiento de la atención para así desarrollarla en la vida cotidiana y facilitar el estar despierto. 

martes quincenales de 19:00h a 21:00h
dirige:
Luis Palacios 

 

 

· solo para hombres

Grupo terapéutico dirigido a hombres solteros, casados, separados, divorciados, padres, hijos… que tengan inquietud para explorar y descubrir las implicaciones del lugar en el que se colocan en sus relaciones y en su vida para desde aquí poder cambiarlo, o no…

+ leer más

lunes quincenales de 19:00h a 21:00h
dirige:
Luis Palacios 

        

para participar en los grupos es imprescindible una entrevista personal con el coordinador del grupo.
Para más información contacta con nosotros en info@aragestalt.com 
 

 

sesiones individuales

 

Se trata de sesiones a las que asiste solo la persona que hace la demanda. Tanto la duración del proceso terapéutico como la frecuencia de las sesiones pueden variar en función de la demanda de la persona.
Las personas acuden a terapia por un malestar o insatisfacción en sus vidas. Frecuentemente refieren que tienen ansiedad sin saber por qué, o que no duermen, o que lloran por cualquier cosa, que no tienen ilusión por nada, como pasa en las depresiones. Muchas otras personas asisten a terapia coincidiendo con una crisis con la pareja o con su familia. Los jóvenes se presentan por problemas en los estudios o en las relaciones con los demás, porque no saben que hacer de sus vidas, falta de alicientes, etc…
No solo acuden personas en crisis, sino también personas que desean mejorar su calidad de vida y que, a través del trabajo individual incrementan su satisfacción que experimentan en su vida cotidiana.

No es necesario sentirse enfermo para pedir ayuda, simplemente hay periodos de crisis en la vida en los que la persona hace balance de lo que ha vivido y se replantea nuevos valores o formas de vida. Puede ocurrir que este sea un proceso gradual de maduración o que sea debido a un suceso más externo o repentino como podría ser la muerte de un ser querido, un divorcio, la perdida de un trabajo…

 

        

el sueño es vida

(…) “sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende;
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.
Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.”

“La vida es sueño” Calderón de la Barca.

 

Siempre había pensado que este poema hablaba de cómo pasamos por la vida sin darnos cuenta de que estamos y somos en ella. Que vivimos soñando, imaginando y no nos enteramos de lo que va pasando.
Y ahora, investigando, buscando, recopilando material, veo otra lectura del poema:
“los sueños son la clave para entrar, incluso, para enterarme de que estoy… viva…”
Los sueños han sido siempre un tema recurrente y, desde diferentes enfoques, se han buscado respuestas, interpretaciones, simbolismos…
Desde la Terapia Gestalt el sueño no es objeto de interpretación. El sueño se revive como si pasara ahora. Estamos despiertos para comprender el sueño, la vida. Lo actuamos en el presente de manera que se convierte en parte de uno mismo. El sueño está vivo y contiene una situación inconclusa. En el sueño encontramos nuestra dificultad existencial, los huecos de nuestra personalidad. En un sueño podemos encontrar que la persona no tiene ojos, o alma, o no tiene órganos, otra no tiene piernas en las que sustentarse… Cualquier cosa que falte en el sueño, falta en la existencia de esta persona. “Entender un sueño significa darse cuenta de cuanto se está evitando lo obvio” (evitando la vida).
El sueño es la expresión más espontánea de la existencia del ser humano, nos llega sin nuestra intención, voluntad o deseo…

me escuché

Cuantas veces me he pillado a mí misma diciendo: “me dije…”, “he de hacer…”, “tendría que…”, “espabila” y así decenas, por no decir cientos de frases hechas llegaban a mí. La cosa era como estar hablando por teléfono y que no hubiera nadie al otro lado; escribir una carta sin destinatario. Así una y otra vez se cumplía aquello de “las palabras se las lleva el viento”. No sé si era el viento, lo que sí sabia es que si tenia que repetirme una y otra vez las mismas frases, era porque no las escuchaba… Sí, las oía… y ahí quedaba todo… Después vuelta a empezar…
Empecé a oír hablar del mundo interior, así que, cómo no, pensé que “lo que tenía que hacer” era hablarme más fuerte, no fuera el caso que “eso” interior fuera un poco sordo y no me oyera. Me centré en mi búsqueda. Empecé a buscar y a buscar… fuera… Hasta que me di cuenta de que empezaba a no oír. Me comentaron, desde fuera, que eso era una manera de no querer enterarme y, cómo no, más empeño puse en escuchar. A más sordera, más insistía… Y así el “Yo” empujaba mientras el “Ser” intentaba fluir. En esa lucha estaba cuando me percaté, cuando me escuché a mi misma… Había un destinatario…

Y como decía aquel: “una semilla contiene dentro de ella todo lo necesario para llegar a ser lo que tiene que ser”… y ¿qué es lo que hace?… sencillamente se deja Ser, escucha en su interior y va creciendo.

Y ahí ando, recorriendo mi camino, escuchándome, teniéndome en cuenta, ocupándome (que no pre-ocupándome) de lo9 que necesito y quiero. Haciendo que mis deseos dependan de mí, no dejándolos en manos de los de fuera…

Escuchándome…

© Disseny ArA | Programació d'adojo | Identificar-se |